ABIGAÍL CAMPAÑA

Paráfrasis de Elizabeta Bam dy otros textos de Daniil Charms

 

Por Javier Andrade Córdova

 

 

Personajes:

Abigaíl Campaña. Joven de 17 años.

Cristina, su hermana. Tiene alrededor de 14 años. Sufre de autismo.

La abuela y el abuelo. Dos ancianos a cargo de las chicas.

Saúl Nájera y Paco Rivadeneira. Dos agentes de la seguridad del estado, ambos tienen alrededor de 30 años.

 

LA MUJER SIN VOZ

 

 

Bajo luces cenitales, tres personajes corren agitadamente sobre el mismo sitio. Ellos son Abigaíl, la perseguida, y Paco y Saúl, los perseguidores. Saúl corre con cierta dificultad, es patojo de la pierna derecha. Abigaíl se escabulle de los zarpazos de los agentes, mientras estos dan paulatinamente señales de cansancio. De hecho, Saúl se detiene un momento para resollar. Se retira los lentes oscuros, se seca la frente y toma aire, se frota la adolorida rodilla derecha, mientras tanto, Paco continúa como un perro rabioso detrás de la joven. Ella, sin embargo, es más ágil. Una puerta aparece desde la tramoya. Abigaíl la cruza y la cierra violentamente. En el fondo del escenario sobre el lado en que se encuentra Abigaíl, se mira una silueta, es Cristina, que juega en ese instante a ser un gato. Abigaíl no se ha percatado aún de su presencia.

 

ABIGAÍL                                                                   

Pues hay que ver que ahora abrirán la puerta y entrarán...Entrarán ciertamente para asesinarme y eliminarme de la faz de la tierra. ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho?

Si al menos lo supiera…

¿Escapar?  Pero, ¿por dónde? Esta única puerta conduce a la escalera y en la escalera me los encontraré. ¿La ventana?

Mira por la ventana

¡Uh! Demasiado alto...  Imposible saltar

¿Qué debo hacer? ...  ¡Dios, pasos! Son ellos. No abriré.

Desafiante, gritándole a la puerta como si fuese la representación de sus perseguidores

¡No abriré, pueden golpear tanto, cuanto les plazca!

Abigaíl coloca su oído contra la puerta y trata de percibir atentamente que ocurre al otro lado.

PACO RIVADENEIRA

Ha llegado a las carreras, sudando. Se seca la frente y toma aire.

¡Abigaíl Campaña, abra!

¡Abigaíl Campaña!

SAÚL NÁJERA

Llega luego, aparentemente calmado. Enciende un cigarrillo.

¿Qué hay? ¿No abre?

PACO RIVADENEIRA

La abrirá.  Abigaíl Campaña, ¡abra!

Le ordeno que abra inmediatamente.

SAÚL NÁJERA

Bajando la voz y con complicidad

Dígale que de lo contrario derribaremos puerta.

PACO RIVADENEIRA

Gritando

¡Derribaremos la puerta si no la abre inmediatamente!

SAÚL NÁJERA

Déjeme intentarlo.

Golpea la puerta con inusitada violencia

¿Y si no está aquí?

PACO RIVADENEIRA

Está aquí. ¿Dónde más ha de estar?

Subió corriendo por las escaleras. Y aquí sólo hay una puerta.

En voz alta           

Se lo digo por última vez, abra la puerta

Pausa.

Al otro lado, Cristina imita silenciosamente a su hermana sin que esta se percate y pone también su oído contra la puerta.

SAÚL NÁJERA

Se dirige a Rivadeneira con aires de superioridad

Derríbela.

PACO RIVADENEIRA

Lo mira con parsimonia, como si esperase a que el otro cambie de opinión.

Fue su idea, ¿no?

SAÚL NÁJERA

Confuso por un momento

¿Tiene una navaja?

PACO RIVADENERIA

Eso sería inútil.

Derríbela Ud. Trate con el hombro.

SAÚL NÁJERA

Lo intenta de mala gana

No cede. Trataré de otra manera.

Tomando distancia se abalanza sobre la puerta, esta cruje, pero no se rompe.

ABIGAÍL CAMPAÑA

Con decisión

¡No abriré hasta que no me digan qué pretenden!

PACO RIVADENEIRA

Sabe muy bien lo que le espera.

ABIGAÍL CAMPAÑA